São Paulo

La llegada a una cuidad grande de América del Sur nunca es algo fácil, sobre todo cuando ésta cuenta con unos 12 millones de habitantes y que no tiene fama de ser una ciudad tranquila… Menos mal para nosotros y para nuestras enormes mochilas, demasiado llenas, fuimos muy bien acogidos por Sandra y Joao – nuestra nueva familia – quienes desde nuestra llegada al aeropuerto nos abrigaron bajo sus alas.

Una vez bien comidos y relativamente descansados, pudimos explorar esta megalópolis, embriagados por el calor, pero también por los aguaceros de final de la tarde. Entre parques y mercados, el choque de colores y de sabores – sobretodo los de todas esas frutas- fue una exelente fuente de inspiración para nuestro pequeño aprendiz de aventurero.

Así mismo, la visita al excelente Museu da Lingua Portugesa, que, como su nombre lo indica es esencialmente en portugués, nos parecio muy bonito, interesante y didactico.

Finalmente, pudimos constatar cuan presente y persistente es la cultura, pues aunque los desfiles del Carnaval de Río y de Sao Paulo fueron anulados , observamos algunos ensayos de escuelas de samba… ¿Tendra lugar el Carnaval a pesar de todo?

Como todo lo bueno tiene un final, ya era hora de sumergirnos en las profundidades de la aventura y dejar nuestro confort efímero. Es pues en bus que salimos hacia nuestro próximo destino, la pequeña isla de Cananeia, así iniciamos, de alguna manera, la primera parte de este viaje hacia la punta de América del Sur.

Como en todas las grandes ciudades, y más particularmente en América del Sur, en las calles y en los parques los olvidados son numerosos, y aunque ésto no es una sorpresa para nosotros, siempre resulta dificil explicar a nuestro hijo por qué esas personas no pueden tener una vida digna. El lujo y la pobreza dándose la espalda en una misma cuidad.

Sao Paulo, un lugar en el que fuimos acogidos de manera fantástica, con una amabilidad propagada por un pueblo cuya sensibilidad y cultura estamos conociendo.


PD: Agradecemos a Sandra De Fausto Martins por las numerosas fotos de su autoría publicadas en este artículo.

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